miércoles, 8 de abril de 2009

lunes, 30 de marzo de 2009

Como conseguir madera para talla (2ª parte)

Un tallista que resida en zonas rurales, o simplemente en el conurbano, solamente tiene que salir a su patio o jardín, tal vez dar una vuelta por el barrio y seguramente se podrá hacer de un trozo de madera para tallar. Después se verá como corta el tronco para hacer tablas o rodajas, pero la materia prima ya la tiene.

De bastante joven tuve la oportunidad de visitar la casa- estudio que Hernán Dompé, un gran escultor argentino, tiene en la zona de Capilla del Monte, en la provincia de Córdoba. Me impresionó mucho la cantidad de madera de diferentes tipos que estaba apilada prolijamente en un rincón a cubierto del gran patio abierto donde trabajaba, y mas me impactó la declaración del escultor cuando comentó que toda esa madera la habia obtenido de un bosque silvestre que crecía frente a su casa. Y recordé la anécdota de Henry Moore, el gran tallista y escultor inglés, que tenía el derecho de elegir, en el bosque cercano a su casa, el olmo con el que quería hacer su próximo trabajo. Ese arbol era talado, secado y preparado por sus ayudantes para que luego el maestro pudiera trabajar con el.

Pero nosotros somos tallistas urbanos, no tenemos bosques ni acceso a cortar nada, que no sea alguna ramita en el ficus de la entrada (y sin que nos vean, claro...).

Si no queremos caer en el aserradero, ¿podemos conseguir madera para tallar...? Por supuesto!!!,... siempre y cuando accedamos a levantar cosas de la calle.

Suele haber dos tipos de madera tallable desechada por los demás, la madera de poda y la que proviene de muebles en desuso y desechados.

La madera de poda es especialmente abundante a principios del otoño, es ahí el momento de acopiarla. En nuestra ciudad se han plantado, por diferentes motivos, arboles tales como paraísos, plátanos, tipas, jacarandaes y lapachos, todos de buena a excelente madera para tallar. Un buen método es conseguir una guía de identificación de árboles, para saber con que madera nos encontramos cuando damos con los rollizos y ramas que dejan en la calle las cuadrillas de la Municipalidad (con las que frecuentemente hay que negociar...). También hay que estar pendientes a la evolución de los jardines vecinos, donde muchas veces aparece madera de buena calidad desechada.

Una vez que nos pudimos hacer con la madera, llega el momento de ponerla a secar. Para eso debemos disponer de un lugar a cubierto de las inclemencias del tiempo y de saltos bruscos de temperatura. Puede ser una leñera, el interior de la parrilla o, si no dispusieramos de lugar con techo, usar parte del balcón, cubriendo la madera con un nylón flojo para que no condense la humedad y corra el aire bajo la protección. Hay que colocar la madera de forma tal que no este en contacto con el piso y revisarla frecuentemente para constatar que no aparezcan insectos. Tambien es bueno fumigarla, por si los insectos ya estan en la madera. Despues de uno o dos meses de mimos, la madera estara lista para su uso. Sobre el tema del descortezado no hay posiciones fijas, hay quien le saca la corteza con el fin de acelerar el secado y que la madera quede mas "limpia", pero muchas veces se encuentra con la aparición de rajaduras por el secado desparejo de la pieza. Personalmente, prefiero secar el rollizo con la corteza, pero tengo que reconocer que fomenta la aparición de insectos mas facilmente.

La otra fuente de madera que comentamos son los antiguos muebles que no se pueden o no se quieren restaurar. Cuando aparece alguno de estos hay que revisarlo para constatar de que tipo de madera es. Es importante constatar si se trata de madera maciza o enchapada. Si esta tallado, seguramente se trata de madera entera. En el caso de la segunda opción, se debe revisar que tipo de madera constituye la base del enchapado. Los muebles modernos es probable que usen madera poco tallable (aglomerados o fibrofácil) como soporte. Las posibilidades mejoran con la antiguedad.

Despues hay que desarmarlo lo mas prolijamente posible, sin arrancar trozos de madera. Si el mueble esta encolado y clavado, se debe insertar una cuña metalica (un destornillador fuerte puede servir) en la abertura y hacer palanca hasta que el clavo se pueda sacar con la tenaza. Si esta entarugado, pueden cortarse los tarugos con un serrucho pequeño o una hoja de sierra. Hay que tratar de preservar las partes mas amplias del mueble, como sobres, estantes o puertas. También suelen ser de buena calidad los frentes de cajones y las patas de los muebles de estilo. Los laterales, fondos y cuerpos de cajones se realizaban en maderas de inferior calidad.

Una vez desarmado, hay que revisar las partes para comprobar que no queden clavos, tornillos o clavijas metálicas incrustadas en la madera. Un trozo de metal puede destruir totalmente el filo de nuestra herramienta. También hace falta verificar que la madera no este apolillada o con presencia activa de termitas. Si este fuera el caso, se puede inyectar la madera con algun producto insecticida. Una vez seguros de la desinsectación, se pueden tapar los agujeros superficiales con alguno de los diferentes sistemas tapaporos que tenemos a disposición. No es necesario sacar restos de lustres o barnices hasta que se termine de tallar la pieza.

Ya con la madera necesaria en nuestro poder, estamos en condiciones de comenzar a pensar en nuestro proyecto de talla.

viernes, 27 de marzo de 2009

¿Como conseguir madera para talla? (1º parte)

Si bien encontrar madera para tallar es bastante fácil, tenemos que tener en en cuenta que no todas son merecedoras de nuestro trabajo. Hacer una talla es un proceso largo y laborioso, por lo que hay que hacerlo lo mas gratificante posible.
No todas las maderas pueden tallarse sin dificultad. Son preferidas en general las maderas semi duras dado que son más fáciles de trabajar pudiendo lograrse movimientos y volúmenes perfectos además las gubias sufren menos, no teniéndolas que afilar tan seguido. Cuando elijo una madera debo mirar muy bien que este sana que la veta sea lo más horizontal posible que no tenga defectos, nudos, perforaciones una vez elegida y cortada se debe cepillar y luego elegir la cara que este mejor. Si la madera no se ha secado convenientemente se producen curvaturas, grietas y a veces manchas de la resina que sale a la superficie. Comprobaremos que no tenga fisuras, nudos o veta irregular, no este doblada o torcida longitudinalmente, no tenga manchas, ni perforaciones de insectos. Las grietas y aberturas en los extremos se encuentran generalmente a lo largo y son debidas a un secado demasiado rápido de la superficie. Los arqueamientos o alabeos son torceduras que aparecen cuando el tablón aun no se ha secado lo necesario. Se producen grietas en el interior cuando el exterior de la tabla se seca antes y da lugar a fibras internas resquebrajadas. La madera que rodea el nudo tiene veta irregular es oscuro y es difícil de trabajar por que se salta y queda el hueco.
También hay que tener en cuenta la carcoma, especialmente cuando damos con lugares húmedos que parecen no tener una gran rotación en su stock de maderas. Siempre los precios se abaratan si compramos una tabla entera, asi que es buena idea asociarse con colegas para comprar de esta forma.

Maderas comerciales
En nuestro pais hay maderas muy buenas para talla. Pero desgraciadamente, en los comercios no se consiguen o tienen un precio muy alto.
Lo mas fácil de encontrar es el cedro, una madera rojiza a marron oscuro, de buenas cualidades, muy noble para trabajar y de grano bastante fino. Esta madera viene en muchas variedades de acuerdo a su procedencia. También varian sus propiedades, nos es lo mismo un cedro boliviano, conocido como mara, que un cedro brasilero, tambien llamado cedrillo. Este último es bastante mas blando y de grano mas basto que el primero.
Otra madera que tiene un precio acomodado es el paraiso. Esta madera suele ser de un color claro surcado por vetas oscuras de hermosos dibujos. Es de grano fino y semidura, de trabajo muy amable y da resultados espectaculares una vez lustrada y encerada.
En algunos lugares se ven trozos de álamo de buena calidad. No confundir con el álamo de cajón, que proviene de un árbol de crecimiento mucho mas rápido y no es una madera apta para lograr buenos resultados.
Esta es una madera bastante barata, blanda y de color muy claro, casi blanco. Es bastante fibrosa, lo que dificulta el trabajo a contraveta, pero no lo impide. Al no tener casi nudos, el trabajo a favor de la veta es muy parejo y predecible, permitiendo lograr buenos resultados.
La madera comercial (sobre todo en nuestra ciudad) por autonomasia es el pino. Las variedades que se consiguen por aquí no son buenas para talla, ya que son de crecimiento muy rápido, muy fibrosas y de muy mala contraveta. Eso no quita que en caso de necesidad uno pueda trabajar sobre ella, pero hay que tener en cuenta que el modelo que elegimos no tenga demasiado detalle y que probablemente tengamos que terminar la pieza con medios mecánicos, como el minitorno o la lijadora, para obtener buenos resultados.

Stella Romano: Bastón (Pitón Bola)


Noel Altaluna: Figura Art Noveau

martes, 24 de marzo de 2009

Condiciones para el trabajo

Al elegir el lugar de trabajo, muchos tendrán que conformarse con un rincón en cualquier lado de la casa hasta puede ser un balcón acondicionado, en el garaje o una habitación en casa, debe tener ventilación e iluminación.
Debe estar bien iluminado pero no totalmente con luz solar pues no podemos ver bien las sombras de la talla y los relieves. Es bueno tener tubos fluorescentes situados encima de la mesa de trabajo, que queden bastante bajos y trabajar con una visera, para que no nos dé la luz directamente a los ojos, y a la vez produzca sombras en el relieve.
Tampoco se debe trabajar solamente de noche pues no se ven los defectos. Cada cierto tiempo levantar el trabajo y alejarse para verlo mejor pues estamos tan metidos en el que solo vemos defectos.
¿En que mesa trabajamos? A todos nos gusta el banco de carpintero pero muchos no podemos tenerlo, razones de espacio, económicas etc. Podemos usar una mesa robusta no es necesario que sea muy grande. También hay en el mercado unos bancos de trabajo plegables que son de gran utilidad. Lo importante es tener una superficie que sea rígida para aguantar bien los golpes que demos en la tabla y que la altura sea adecuada para trabajar de pie.
¿Por que está posición? Cuando golpeamos con el mazo, el esfuerzo lo hacemos fundamentalmente con el antebrazo, pero al cortar con la gubia, la fuerza parte de los riñones y del hombro. Cuando estamos sentados, el esfuerzo recae sobre el hombro y la parte superior de la espalda, produciendo mayor cansancio, dolores cervicales, contracturas y curiosamente, mucha menor precisión. Tenemos muchísima más fuerza de pie. La altura ideal de la mesa de trabajo para un tallista seria de 110 cm. (la altura de la mesada de la cocina...). La espalda lo agradece porque la postura es mas descansada. También depende de nuestra estatura, aunque siempre podemos contar con una tarima para subirnos y un banco alto para no estar siempre de pie, y por lo menos apoyarnos un poco.

Jorge Rossi: Pueblo


Norma Dumrauf: Gaucho de Molina Campos

Asegurado de las piezas


Es de fundamental importancia lograr que la pieza de madera este perfectamente fija. La inestabilidad de la misma puede ocasionar accidentes, cortes o errores en nuestro trabajo. De ahi que le demos especial importancia a los elementos de fijación que usemos.
Cada trabajo de talla exige una estrategia especial para su fijación. Es importante pensar detenidamente en su implementación, especialmente cuando trabajamos con escultura de bulto, donde la inestabilidad se hace mas importante todavía.
Cuando hacemos talla bidimensional (alto o bajorrelieve), podemos usar un sencillo dispositivo casero consistente en una tablita del tamaño que solemos tallar, con un listón colocado en el borde de la cara superior y otro en el borde opuesto de la cara inferior. Este soporte nos permite apoyarlo en el borde de la mesa donde trabajamos y hacer tope para que la pieza este bastante estable. También usamos una rejilla de goma, que se vende como material antideslizante.
De todas maneras, en la valija del tallista no pueden faltar un par de prensas de carpintero de distintos tamaños. Estas pueden ser fijas (prensas "C"), donde solo se mueve un tornillo que ajusta la pieza, o articuladas, que tienen mayor alcance y variedad de movimientos.
Por otro lado, contar con un banco de carpintero, ya sea el tradicional fijo o el plegable, nos facilita enormemente nuestro trabajo

Utiles de golpeo: Las mazas


En algunas fases del trabajo de talla, por ejemplo el desbastado, no es suficiente con la fuerza que se aplica a las gubias con las manos, así que tenemos que valernos para aplicar esa fuerza extra que necesitamos de un elemento nuevo, la maza.

Existen en el mercado distintos tipos, de diferentes formas materiales y pesos, las hay de madera, las mas corrientes, de bronce, de plomo o de goma, la forma va desdeas troncocónicas, las mas utilizadas, a las cilíndricas, pasando por algún tipo con forma de prisma o tronco de pirámide. Esta forma tiene razon de ser en la precisión que da al golpe, ya que con esta superficie cilindrica logramos un impacto neto sobre el cabo de la herramienta y nos permite desentendernos de la zona de golpeo, para prestar mas atención al trabajo que hace el filo sobre la obra en la que trabajamos.

Su peso varía en función de la fuerza de cada persona y de la fase del trabajo en la que nos encontremos. Por ejemplo una mujer tiene menos fuerza que un hombre por lo que necesitará que la maza sea mas pesada, pero ojo, tampoco es conveniente abusar, si nos excedemos en el peso nos cansaremos con mas rapidez, y puede producirnos dolor de espalda, del brazo e incluso alguna contractura muscular.

Al principio pueden suplantarla con un martillo, aunque no es la mejor solución, ya que daña demasiado el cabo de las gubias y formones. También puede improvisar con trozos de madera dura de forma adecuada, que pueden provenir de palos de amasar en desuso cortados hasta patas de mueble de forma adecuada (se han visto casos...).

Hasta que puedan comprar una que realmente les sirva pueden ir probando los distintos pesos. Si viven en algún lado que no pueden hacer mucho ruido les recomiendo las de goma, de lo contrario una de madera.

viernes, 20 de marzo de 2009

Afilado de las gubias (otro punto de vista)

Un cuchillo que no esté tan afilado como una navaja de afeitar es garantía de fracaso a la hora de tallar.
De hecho podemos culpar al afilado de la mayoría de las situaciones en las cuales el tallista se encuentra con dificultades, tales como madera que se astilla o cortes que no quedan limpios. Hay otras posibles causas de problemas: el grado de humedad de la madera que estamos trabajando o la falta de práctica, pero con seguridad un cuchillo que no esté suficientemente afilado es el responsable de la mayor parte de los errores.
Ahora que sabemos el ¿por qué?, hay otras tres preguntas a responder antes de afilar un cuchillo: ¿con qué?, ¿cómo? y ¿cuándo?

Con qué afilar:
Con qué afilas tus cuchillos de tallar es tan importante como la técnica de afilado que utilices. Este es un tema en el que hay muchas opiniones. En el proceso de afilado cuando se frotan entre si dos superficies, la más dura retiene su forma y la menos dura la cambia. Por eso se puede afilar un cuchillo con cualquier material siempre que cumpla dos condiciones: es más duro que el acero y es absolutamente plano. Estas características evidentemente se cumplen en el caso de las piedras de afilar (al aceite, al agua o japonesas, cerámicas, de diamante) pero también en materiales como el papel de lija o el asfalto. Descartaríamos los medios mecánicos, ya que son más bastos y pueden destemplar el acero si no se usan con cuidado.
En mi caso, y tras probar casi todos los métodos, me inclino por las piedras japonesas al agua. Tienen la ventaja sobre las de aceite que proporcionan un afilado más fino más rápido, por no hablar de que el proceso es mucho menos sucio. Su principal desventaja es que son blandas, por lo que se han de tratar con extremo cuidado y aplanar regularmente (tienden a desgastarse más en el centro que en los extremos). Los grados que utilizo son 1000 (color rojo, acabado medio) y 8000 (color amarillo, acabado fino). También se necesita una piedra "nagura", de color blanco, que se frota sobre las otras con agua hasta formar una pasta que prepara la piedra para el afilado.
A continuación del afilado se procede al pulido del filo del cuchillo. Tradicionalmente se usa una pieza de cuero, como la de los barberos, impregnada con una pasta para pulir metales.
Como afilar:
Afilar es mover el filo de tu cuchillo contra la superficie de la piedra en un ángulo preciso. Empezaremos por la más basta (grado 1000) una vez la piedra está preparada (sumergida en agua durante diez minutos y frotada con la "nagura"). Tras obtener un filo consistente en ambos lados del cuchillo, pasaremos a la piedra fina (8000) y al pulido en el cuero.
El tipo de movimiento no es especialmente relevante, yo prefiero adelante y atrás, otros trazan círculos u ochos. Lo que si es crucial es el ángulo. Está aceptado comunmente que el ángulo ideal de corte es de 20º, ya que permite un resultado limpio a la vez que mantiene la vida del acero y su filo. Como afilamos los dos lados del cuchillo de tallar con el mismo ángulo, 20 dividido entre 2 igual 10º.¿Cómo sabemos que son 10º?. Si mantienes la hoja del cuchillo plana sobre la piedra de afilar, levantando ligeramente el lado contrario al filo, aproximadamente el grueso de 3 o 4 hojas de papel, estaremos en 10º. Con un movimiento hacia delante y hacia atrás, en el ángulo correcto, tendrás un buen filo en pocos instantes. Repite el proceso en ambos lados de la hoja. Si se forma un hilo finísimo de metal en el filo por el lado contrario al que estamos afilando, sabemos que hemos de pasar a la siguiente fase del proceso de afilado y pulido. Comprobarás la formación de ese "hilo" pasando tu dedo plano sobre la superficie del acero por el lado contrario al afilado.
Cambia a la piedra más fina y continúa con el mismo proceso que en la piedra gruesa. Aligera la presión sobre la hoja y continúa el pulido hasta que desaparezca el hilo mencionado. Ten cuidado de afilar los dos lados de la hoja en la piedra fina de la misma manera. Una vez que estés satisfecho con el trabajo realizado (la cantidad de tiempo que emplees depende de la presión que ejerzas), estás listo para la fase de pulido.

Pulir:
La herramienta de pulir es un trozo de cuero pegado sobre una superficie plana (un retal de madera, por ejemplo), dejando la parte rugosa hacia arriba. Se le aplica un compuesto para pulir metales, por ejemplo óxido de cromo en pasta. Descansa el cuchillo absolutamente plano sobre el cuero y desplázalo en la dirección opuesta al filo. Mantenlo plano durante todo el movimiento, olvida la tendencia natural a girar al llegar al final, si no que levanta y apoya el otro lado. Repite el proceso en ambos lados hasta que te puedas ver en la hoja como en un espejo, ha de estar así de brillante.
Existen varios sistemas para verificar el afilado: apoyar el filo en la uña del pulgar situado en posición vertical (si agarra y no se cae, está afilado), cortar una hoja de papel agarrada por un extremo sólo, etc... Como el cuchillo lo queremos para tallar madera, estará afilado si se introduce en la madera suavemente, sin ninguna resistencia, debiéramos poder obtener virutas de madera de tilo tan finas como papel de Biblia. Entonces estará afilado.

Cada cuánto hay que afilar
Puliremos el cuchillo sobre el cuero al empezar cada sesión de talla. También cuando encontremos dificultades si llevamos un rato tallando, esto nos permitirá relajarnos cambiando de actividad, lo cual ayuda a la concentración. No se puede pulir demasiado, por tanto mantener el filo en perfectas condiciones simplemente embellecerá tus tallas.
Repetiremos el proceso con la piedra más fina cuando, a pesar de pulir el cuchillo durante un espacio de tiempo, no conseguimos el punto de afilado al que estamos acostumbrados. La piedra gruesa sólo debe usarse cuando por descuido o desgaste se necesite modificar la línea del filo.

Norma Villa: Madre e Hija


jueves, 12 de marzo de 2009

Luis Moglia: Encendiendo el hogar



Herramientas de corte

Gubias y formones
Hay diferentes tipos de gubias con relación a su forma y una gran variedad teniendo en cuenta que cada tipo se encuentra en varios tamaños.Las gubias son las herramientas más caras que tenemos que utilizar, se deben comprar de la mejor calidad posible desde el principio, ya que nos van a durar toda nuestra carrera de tallista, si las utilizamos correctamente y las cuidamos. Son herramientas básicas e imprescindibles en la talla de madera. Un principiante puede arreglarse muy bien con siete diferentes para trabajar, luego ya se irán entusiasmando y van a querer tenerlas todas. Las utilizaremos para producir en la madera los cortes y desbastados necesarios para sacar los relieves y obtener las formas deseadas.
Estas se clasifican según el corte.Las más comunes son:
1 - Gubia recta y el formón como lo indica su nombre son de corte recto, se diferencian porque uno es más fino que el otro. Marcan las líneas rectas.
2 - Los Formones deben ser lo más delgados posible. El ancho depende del trabajo que realicemos.Para comenzar podemos tener uno de 10 mm.
3 - Gubia Pala - tiene una curvatura suave en su corte. Es una de las que más se usan, sirve para sacar el fondo, marcar contornos no excesivamente redondos
4 - Gubia mediacaña - Su curvatura es bastante pronunciada. Puede llegar a formar una semicircunferencia. También es una gubia de uso frecuente, su filo permite la extracción de la madera sin lastimar las áreas del contorno del corte.
5 - Gubia Cañón - con forma de U. Traza cortes más curvos y más profundos (centro de las flores).
6 - Gubia en V o Tricanto (Pico de gorrión) - Es una gubia muy utilizada. El corte es en forma en V. El ángulo puede variar entre los 35 y los 60º. Produce un corte muy definido y profundo, pero poco amplio, se utiliza por ejemplo para hacer las nervaduras de las hojas o canaletas, también para marcar un diseño.Existen muchas formas más pero para no marearlos nos quedamos con estas. Cuando compren no se entusiasmen con las de forma muy rara, pues se usan muy poco.Las Gubias deben estar protegidas del polvo y la humedad para que no se oxiden, es conveniente tenerlas cuando no las usamos en cajas cerradas. Los filos de las gubias cuando no están en uso deben estar protegidos, no solo para evitar melladuras en los mismos por caídas, si no también para evitar cortes accidentales en las manos, pueden fabricarse protecciones fácilmente de madera o cueroTambién existe una herramienta con la cual podemos dar una terminación al fondo (picado) que es muy utilizada por los ebanistas que se llama “apolillador”, llamada de modo comun picador.Como en un principio vamos a tener pocas gubias por consiguiente pocas formas de cortes debemos adaptar nuestro dibujo a ellas.
Piedras de afilar y asentar.
Antes de comenzar un trabajo es imprescindible que nuestras herramientas estén a punto, es decir, que estén perfectamente afiladas, para ello se utilizan las piedras de afilar y asentar, una herramienta bien afilada parece que es atraída por la madera produciendo un corte uniforme y limpio, por el contrario cuando está mal afilada parece que la madera la repele y quedan en el corte esas huellas rasposas que denotan un estado pésimo del filo. Para poder llegar a afilar nuestras herramientas es necesario hacer un curso especial de afilado pues no es tan fácil como parece, para mí es lo más difícil del trabajo del tallista. Es mejor llevarlas a un especialista, como la persona que las fabrico, por lo menos hasta que poco a poco y guiado, aprendas a realizarlo. Es fácil arruinar una herramienta por experimentar.
De todas maneras, haciendo un asentado previo al trabajo y posterior al mismo con una piedra de grano muy fino ( piedra de Arkansas o similar), podemos prolongar mucho la duración del afilado. Estas piedras vienen en formas adecuadas para asentar distintos tipos de filo (cónicas, planas cilindricas y rectangulares), y se pasan sobre el filo en forma tangencial al mismo, tratando de no mellarlo.